Employer branding e igualdad laboral

El entorno laboral actual es cada vez más competitivo y diverso y las empresas se enfrentan al reto de atraer y retener a las personas trabajadoras. Para lograrlo, además de ofrecer salarios competitivos o beneficios atractivos, es necesario construir una empresa con una marca sólida que refleje valores auténticos y comprometidos, entre ellos con la igualdad laboral.

Las demandas de las personas trabajadoras, cada vez más, se alinean en torno a conceptos como la igualdad salarial, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y beneficios para mejorar la calidad de vida. Estas tendencias globales deben ser abordadas para mejorar la atracción del talento y como compromiso con una sociedad más justa. Trabajar en materia de igualdad laboral es una garantía de éxito.

Qué es el employer branding

En base al artículo Employer branding digital y la atracción y retención de talento. Especial referencia al Plan de Igualdad, publicado en la Revista Internacional y Comparada de relaciones laborales y derecho del empleo, el concepto de employer branding tuvo sus inicios en Estados Unidos a finales de la década de 1980, cuando las organizaciones comenzaron a enfrentar un contexto demográfico complejo, marcado por una disminución significativa en las tasas de natalidad. Este cambio generacional trajo consigo una creciente preocupación entre las empresas, ya que la reducción en el número de jóvenes en edad de ingresar al mercado laboral implicaba una competencia más intensa por identificar y atraer a los talentos más prometedores. En respuesta a esta situación, las organizaciones se vieron impulsadas a desarrollar estrategias innovadoras y proactivas para reclutar, retener y cultivar a las nuevas generaciones de profesionales, reconociendo su papel crucial como motores de innovación y sostenibilidad a largo plazo en un entorno laboral cada vez más competitivo. Es en los años 90 cuando se consolida el término y las propuestas alrededor del employer branding y en España se incorpora a partir del año 2000.

Según los académicos Ambler y Barrow que acuñaron el término en 1996 el employer branding es “un paquete de beneficios funcionales, económicos y psicológicos derivados del empleo e identificados con la compañía empleadora”. El objetivo del employer branding es posicionar a la empresa como un lugar atractivo para trabajar, resaltando sus valores, cultura, beneficios y oportunidades de desarrollo profesional. Este concepto integra acciones relacionadas con la experiencia de las personas trabajadoras, la gestión del talento, la comunicación interna y externa, el trabajo por la igualdad de oportunidades y el alineamiento de la cultura organizacional con las expectativas del mercado laboral. Se trata de crear una cultura inclusiva y equitativa, donde todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades, independientemente de su género, etnia, orientación e identidad sexual, edad o cualquier otra condición. En este sentido, la igualdad laboral no es solo un valor ético, sino una ventaja competitiva que potencia la innovación y la empleabilidad.

Tendencias en employer branding: la importancia de la igualdad laboral

De acuerdo, con el estudio Employer brand research 2024 en su versión para España de la empresa de búsqueda de talentos Randstad las principales conclusiones en el ámbito del employer branding son las siguientes:

  1. Las propuestas de valor para las personas trabajadoras son los factores más importantes y no han cambiado en los últimos tres años del estudio. El salario y los beneficios atractivos son la principal prioridad, pero todos aquellos asuntos relacionados con la conciliación de la vida personal, familiar y laboral siguen ganando terreno en el informe.  Además, el estudio desvela un hecho importante en cuanto a la importancia de la igualdad laboral para las personas que buscan empleo, en concreto en el caso de las mujeres, y para la reputación de las empresas. “Mientras que más de la mitad de los hombres creen que se cumplen sus expectativas salariales, la proporción es notablemente inferior en el caso de las mujeres. Esto explica por qué también son más las mujeres que expresan un fuerte deseo de un salario atractivo, en contraste con los hombres. En relación con esto, un mayor número de trabajadoras declaran no recibir ningún tipo de compensación por la inflación de sus empleadores en comparación con sus homólogos masculinos”. Estas cuestiones evidencian el reto que existe por romper con la brecha salarial de género y apostar por medidas como la retribución de salarios justos y equitativos, sin sesgo de género.
  2. El cambio de trabajo está motivado por mejorar el equilibrio entre trabajo y vida privada. Una vez más, se trata de mejorar la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, una tendencia que es habitual en los últimos años y que es una medida que las empresas deberían adoptar como tendencias presentes y futuras. Además se indica, “una remuneración demasiado baja ocupa el segundo lugar como motivo para dejar una empresa, pero esto es menos problemático para la Generación Z. La Generación Z es relativamente más proclive a dejar su empresa como resultado de una falta de alineación con sus valores personales y por no ser recompensada por igual debido a su género, etnia o religión”. Por lo que, se plantea que la apuesta por la igualdad laboral en las empresas es, y seguirá siendo, una parte integral de los valores a trabajar.
  3. El tercer gran asunto a destacar es la equidad. Cerca de uno de cada cuatro trabajadores de España se identifica en el estudio como parte de un grupo minoritario (por cuestiones de género, orientación e identidad sexual, etnia o nacionalidad, religión, discapacidad u otra característica). Este asunto es una de las novedades en la investigación y sustituye a la progresión profesional como factor principal.

Aplicar medidas de igualdad laboral estructuradas como la elaboración de un Plan de igualdad, que incluya acciones específicas de conciliación, de formación, de equidad retributiva y de sensibilización ayudará a mejorar la reputación de marca de las empresas, a consolidar el empleo y ser percibida como una empresa que trabaja positivamente su employer branding.