Sensibilizar sobre la igualdad en las empresas es una responsabilidad clave que todas las organizaciones deben asumir. Aprovechar fechas significativas como el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una estrategia eficaz para impulsar la reflexión y la acción. Este día no solo nos invita a reconocer los avances en materia de igualdad de género, sino también a visibilizar los desafíos que aún persisten.
En el ámbito empresarial, el 8M representa una oportunidad para fomentar la conciencia colectiva, promover espacios laborales más equitativos y consolidar una cultura basada en el respeto y la inclusión. A continuación, revisaremos estrategias y acciones concretas para que esta conmemoración trascienda más allá de una fecha simbólica y se convierta en un motor de cambio real dentro de las organizaciones.
8 de marzo de 2025: para las mujeres y niñas en toda su diversidad
El 8 de marzo es una fecha proclamada por las Naciones Unidas para reconocer el papel de las mujeres y promover la igualdad de género. El lema seleccionado este año es “para las mujeres y niñas en toda su diversidad: derechos, igualdad y empoderamiento” con el objetivo de reivindicar la necesidad de oportunidades para todas las mujeres y trabajar cara un futuro con perspectiva de género. Siendo el empoderamiento de las próximas generaciones uno de los pilares y ejes de celebración de este año.
Sensibilizar alrededor de la fecha del 8M es siempre una buena idea, pero además, en el 2025 esta conmemoración tiene una relevancia más especial si cabe, al coincidir con el 30º aniversario de la Declaración y Plataforma de Beijing. Este acuerdo, promulgado en 1995 por 189 países, es una agenda con visión de futuro para el empoderamiento de las mujeres, que, con el paso de los años, se ha consolidado como una de las guías más progresistas para luchar por los derechos de las mujeres y las niñas en todos los países.
Desde las Naciones Unidas se insta a que todos los agentes de la sociedad se impliquen con la igualdad de género. En el contexto de las empresas, el 8M ofrece una oportunidad para sensibilizar a las personas trabajadoras, al tiempo que sirve para reflexionar sobre las prácticas internas y promover entornos laborales inclusivos y respetuosos.
Estrategias y acciones para sensibilizar en el 8M
Si bien el 8M es una fecha importante para reflexionar y actuar, la sensibilización sobre la igualdad entre mujeres y hombres en el trabajo debe ser un compromiso permanente y es obligatorio para todas las empresas. Aquellas de 50 o más personas trabajadoras, ya deben tener implantado un Plan de Igualdad que recoja medidas específicas de igualdad laboral, entre las que se destaca la sensibilización, la concienciación y la formación con perspectiva de género. Por tanto, el 8M puede ser un marco en el que encajar estrategias y acciones, pero no el único pretexto que tengan las entidades para realizar medidas de igualdad, ya que se incurriría en prácticas incoherentes y pinkwashing.

Bajo la premisa de que es fundamental implementar acciones concretas que generen un impacto real y sostenido, a continuación, presentamos algunas estrategias clave para crear un ambiente laboral más inclusivo entorno al 8M:
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Programas de sensibilización. A través de la sensibilización y la formación se pueden trabajar temas como la desigualdad, la brecha salarial, los sesgos inconscientes o el acoso laboral. Los programas de sensibilización se pueden materializar en cursos formativos, talleres, conferencias o paneles con personas expertas o trabajadoras. También se puede trabajar en programas de liderazgo femenino para construir entidades más sanas y comprometidas.
- Puesta en valor de referentes femeninos. En consonancia con los programas de liderazgo femenino, se pueden realizar campañas de visibilización de historias y referentes femeninos. Se ha demostrado que compartir testimonios de mujeres que trabajan en sectores similares a los de la organización o destacar historias de mujeres que son de la entidad es una herramienta de gran valor motivacional y de sensibilización. Por ejemplo, se podría construir un programa de charlas durante todo el mes de marzo con mujeres líderes de la industria para fomentar modelos a seguir.
- Espacios de diálogo dentro de la empresa. En caso de que no se haya realizado, podría ser interesante fomentar debates abiertos, participativos y moderados sobre la realidad de las mujeres en el ámbito laboral, y en concreto, dentro de la empresa. De esta forma se abre un proceso de escucha activa para poder implementar medidas posteriores que trabajen en la línea de las inquietudes de las personas trabajadoras.
- Programas específicos. El 8M puede ser una buen motivo para lanzar algún programa interno que trabaje por la igualdad laboral. Por ejemplo, se podrían crear redes de mentorías para mujeres dentro de la empresa para facilitar su desarrollo profesional y fomentar el crecimiento del talento femenino en puestos de liderazgo. También se podrían crear alianzas con entidades especializadas, como ONG, para conocer de cerca otras realidades de mujeres y tener asesoramiento para mejorar iniciativas de igualdad dentro de la empresa.

- Campañas de comunicación. Las campañas de comunicación pueden ser internas o externas, en el primer caso, son aquellas que se realizan para las personas trabajadoras y, en el segundo caso, son aquellas referidas a los públicos externos de las entidades, como la clientela. Una medida que se puede trabajar en torno al 8M son las campañas en canales internos, en la intranet de las empresas o en redes sociales, con el foco puesto en la sociedad. En estos casos, el uso de material visual, como imágenes, infografías o vídeos, puede ayudar a difundir el mensaje.
Pero además, el 8M es un buen momento para continuar revisando si las políticas empresariales de igualdad de la entidad realmente promueven la equidad. Se debería seguir trabajando en auditar la brecha salarial, en flexibilizar los horarios o en establecer protocolos efectivos contra el acoso y la discriminación.
Integrar estas estrategias en la cultura organizacional contribuirá a construir un entorno más justo, diverso y productivo para todas las personas. Además, emplear una fecha destacada, como es el 8M, podrá hacer que la sensibilización general sea más alta y las personas se sientan más afines a trabajar a favor de la igualdad laboral.