El diseño y la elaboración de un nuevo Plan de Igualdad deben incluir una fase de evaluación que permita medir el grado de cumplimiento de los objetivos, los resultados obtenidos y el impacto del anterior plan de igualdad en la organización. Para ello, es fundamental analizar los datos recopilados durante la fase de seguimiento, que brindan información sobre la implementación de las medidas establecidas. La evaluación del plan debe ser periódica y consistirá en una valoración objetiva desde su creación hasta los resultados obtenidos. La frecuencia de los informes de evaluación se determinará en función de los plazos acordados, y generalmente se lleva a cabo durante la ejecución (evaluación intermedia) y al finalizar el plan (evaluación final). La evaluación intermedia ofrece la oportunidad de corregir desviaciones, abordar imprevistos o atender nuevas necesidades que puedan surgir durante la ejecución del plan. Por su parte, la evaluación final será crucial para orientar las decisiones respecto al próximo Plan de Igualdad. La Comisión de seguimiento y evaluación es la encargada de elaborar los informes de evaluación.
A continuación, presentamos los aspectos más importantes para poder realizar una correcta evaluación del Plan de Igualdad.
Objetivos de la evaluación del Plan de Igualdad
La evaluación concluye el proceso de desarrollo e implementación de un Plan de Igualdad. Basándose en la información y documentación recabada durante la implementación y el seguimiento, el análisis crítico del proceso tiene como objetivos fundamentales:
- Conocer el grado de cumplimiento de los objetivos del Plan de Igualdad.
- Comprobar si el plan ha conseguido todos los objetivos propuestos.
- Valorar la adecuación de recursos, metodologías, herramientas y estrategias empleadas en su implementación.
- Identificar áreas de mejora o nuevas necesidades que requieran la modificación de las medidas adoptadas o el diseño de nuevas actuaciones.
Desarrollo del proceso de evaluación
La evaluación del plan es fundamental para lograr la integración de la igualdad de género en la gestión de la organización, ya que permite realizar un análisis crítico de las acciones llevadas a cabo y establecer estrategias para el futuro. En este sentido, se centra en tres preguntas clave que están alineadas con los principios que sustentan el procedimiento de evaluación del plan:
- ¿Qué se ha hecho? > Evaluación de resultados.
- ¿Cómo se ha hecho? > Evaluación del proceso.
- ¿Qué se ha conseguido? > Evaluación de impacto.
Cada uno de estos ejes ofrece información concreta para evaluar el proceso integral de implementación del plan de igualdad en la organización:
- Evaluación de resultados:
- Grado de cumplimiento de los objetivos planteados.
- Grado de consecución de los resultados esperados.
- Nivel de corrección de las desigualdades detectadas en el diagnóstico.
- Evaluación del proceso:
- Nivel de desarrollo de las acciones emprendidas.
- Grado de dificultad encontrado en el desarrollo de las acciones.
- Dificultades y soluciones aportadas.
- Cambios producidos en las acciones y desarrollo del plan atendiendo a su flexibilidad.
- Evaluación del impacto:
- Grado de acercamiento a la igualdad de oportunidades en la organización.
- Cambios en la cultura organizacional: actitudes del equipo directivo y la plantilla, en las prácticas de recursos humanos…
- Reducción de desequilibrios en la presencia y participación de mujeres y hombres.

Recomendaciones para una evaluación correcta
Para la correcta ejecución de las distintas fases del proceso de evaluación, es conveniente tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Establecer y mantener un sistema riguroso de recopilación y sistematización de la información y documentación generada durante la implantación y seguimiento.
- Recopilar información acerca de la percepción y evaluación que tienen la dirección, el personal y las personas participantes en el diseño, implementación y seguimiento del plan.
- Definir los periodos en que se realizará la evaluación, teniendo en cuenta que debe realizarse, al menos, una evaluación intermedia y otra final.
- Realizar una propuesta de mejora de las medidas incluidas en el plan con el objetivo de incorporar, ajustar, perfeccionar, rectificar, fortalecer, moderar o eliminar aquellas que lo necesiten, según los resultados obtenidos.
- Elaborar un informe que recopile y valore toda la información relacionada con la evaluación del plan, integrando los datos y análisis provenientes de las distintas fuentes utilizadas, tales como las fichas de seguimiento, informes de seguimiento y cuestionarios de evaluación completados por las comisiones y/o los participantes en el proceso.
- Informar a la plantilla sobre el desarrollo del plan en conjunto, la consecución de objetivos, el desarrollo de acciones y solicitar de ella información y valoración del proceso.

La Comisión de seguimiento y evaluación, o las personas designadas al efecto, serán las encargadas de elaborar los informes de evaluación, que serán negociados en el seno de la comisión designada a tal efecto. El informe se articulará en torno a los tres ejes de análisis y valoración, que permitan comparar los resultados esperados con los que se han obtenido.
En definitiva, los informes de evaluación integran datos cuantitativos y cualitativos sobre todos los aspectos relacionados con el plan de igualdad durante su periodo de aplicación, proporcionando una comparación de la situación de la empresa en términos de igualdad. Así, constituyen una base sólida y rica en información que facilitará la realización de un nuevo diagnóstico, que llevará a la actualización y aprobación de un nuevo plan de igualdad.