A lo largo de la historia, han sido muchas las mujeres que han desempeñado un papel fundamental en el avance científico. Sin embargo, sus carreras no han estado exentas de dificultades, ya que niñas y mujeres tienen que enfrentarse a diversos retos y obstáculos para poder acceder a estas disciplinas y, en muchas ocasiones, se limitan, imposibilitan e incluso invisibilizan sus logros y descubrimientos. Las normas sociales, los prejuicios, los estereotipos de género y las expectativas condicionan sus experiencias vitales, impactando en la calidad de la educación que reciben y en las disciplinas que deciden estudiar.
Alcanzar la igualdad de género en los campos de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, en inglés) es esencial para lograr los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Todos los países tienen la responsabilidad de eliminar las barreras que dificultan el acceso de las mujeres a la educación en estas áreas. Si bien es verdad que ha habido un avance positivo en la representación femenina en las disciplinas STEM, todavía existen desafíos que deben abordarse.
Estereotipos de género y falta de referentes
La brecha de género no se origina en la vida adulta ni en las primeras etapas laborales, sino en la niñez. Desde edades muy tempranas, niñas y niños están en contacto con una variedad de estereotipos y prejuicios relacionados con los roles de género, que influyen en su desarrollo y en su comportamiento. De hecho, un estudio publicado en la revista Science reveló que, a los seis años, las niñas ya tienden a subestimar su propia inteligencia en comparación con sus compañeros y evitan participar en juegos que parecen requerir muchas habilidades cognitivas. El informe Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) de la UNESCO ya advirtió, en 2017, sobre la tendencia a educar a las niñas con la noción de que las disciplinas STEM son masculinas, lo que les hace pensar que sus destrezas en estos campos son inferiores. Este es uno de los principales obstáculos para que decidan estudiar estas materias.

Además, en los primeros años de educación, se observa una preocupante escasez de modelos femeninos. Esta ausencia genera una falta de referentes que dificulta que las niñas se vean en esos roles y que limita su capacidad para imaginar un futuro en el ámbito científico. Esto propicia las diferencias en la presencia de mujeres y hombres en las distintas disciplinas universitarias, y, como consecuencia, la brecha de género que se observa en muchas de las áreas de conocimiento científico.
La presencia de mujeres en la ciencia en España
Los datos del último informe Científicas en cifras, elaborado por la Unidad Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia e Innovación, revelan que, en los últimos 5 años, el porcentaje de mujeres que se han matriculado en estudios de grado sigue siendo superior al de los hombres (56,3 %). No obstante, se mantienen las desigualdades de género en la distribución de mujeres y hombres en la educación universitaria en función del área de conocimiento, con una mayor representación de hombres en las carreras y estudios técnicos y de mujeres en los estudios de la salud y de ámbito social y jurídico, así como en los puestos de mayor reconocimiento y responsabilidad:
- Las mujeres apenas representan un 26,5 % del total del alumnado en las ramas de ingeniería y arquitectura.
- Pese a que el porcentaje de investigadoras sigue aumentando y representan ya el 42% del personal investigador de España, en el sector empresarial, no se reduce la brecha y las investigadoras siguen representando un 31 %.
- Solo el 25 % de los rectorados están ocupados por una mujer. El 50 % de los Organismos Públicos de Investigación cuentan con mujeres como directoras o presidentas, mientras que el 37 % de los decanatos y el 34 % de las direcciones de departamento están ocupados por mujeres.
- A medida que avanza la carrera investigadora dentro de la universidad, la proporción de mujeres desciende, y solo 1 de cada 4 cátedras está ocupada por una mujer.
- Existe una brecha de género en las solicitudes de sexenios de investigación en las principales áreas STEM.
La igualdad en la ciencia
Las brechas de género persisten en el sistema científico y tecnológico español. Es necesario buscar la equidad y diversidad para abrir vías a mujeres cuyas aportaciones en las disciplinas STEM son fundamentales. Por eso, es necesario impulsar políticas de igualdad a todos los niveles. La reforma de la ley de Ciencia, la Tecnología y la Innovación ha dotado al sistema y a los agentes implicados de un marco común de actuación para la igualdad en la investigación y la innovación. Además, el marco europeo de igualdad en I+D+I promueve diversas líneas de actuación que pueden inspirar acciones en este sentido:
- La obligatoriedad de contar con planes de igualdad como herramienta para el cambio estructural en centros de investigación y agencias de financiación solicitantes del programa marco Horizonte Europa.
- La importancia de integrar una perspectiva interseccional en el diseño de políticas y en el contenido de la investigación y la innovación.
- La apuesta por una carrera investigadora e instituciones de ciencia compatibles con los cuidados y corresponsables.

A esto pueden sumarse otro tipo de actuaciones:
- Visibilizar mujeres científicas que han desafiado estereotipos y que pueden motivar vocaciones.
- Comunicar mejor la relevancia de estas disciplinas como herramientas transformadoras de la sociedad.
- Incorporar la perspectiva de género de manera efectiva y transversal en el funcionamiento y la evaluación de la enseñanza y la investigación.