El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es el órgano independiente que supervisa la aplicación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Este órgano ha sido adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979, y es el tratado de derechos humanos más importante para las mujeres.
¿Qué es la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer?
La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer es un tratado internacional que reafirma la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres. El convenio entró en vigor el 3 de septiembre de 1981 tras la ratificación de 20 países. Este es el hito que culmina 30 años de trabajo y propuestas de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, órgano creado en 1946 con el objetivo de promover los derechos de las mujeres y acompañar los avances en materia de igualdad.
Actualmente, la Convención representa el tratado internacional más vinculante en materia de no discriminación e igualdad entre mujeres y hombres. El texto contextualiza por un lado el significado de la igualdad y discriminación y facilita directrices para que los Estados Parte puedan aplicarlas en sus políticas públicas.
El tratado reconoce de forma explícita la discriminación y las desigualdades que sufren las mujeres en las diferentes esferas de la vida (política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera) lo que clasifica como una violación de los principios de la igualdad de derechos y del respeto de la dignidad humana. Bajo esta narrativa, la Convención pide a los Estados Parte que tomen las medidas apropiadas (también a nivel legislativo) para contribuir a la eliminación de la discriminación de las mujeres.

¿Qué es y cómo funciona el CEDAW?
El CEDAW es el órgano de personas expertas independientes que supervisa la aplicación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer en los Estados Parte. Actualmente el Comité está formado por 23 personas expertas en los derechos de la mujer, entre las que destaca la española Ana Peláez Narváez.
Cuando los Estados Parte ratifican la Convención, asumen el compromiso de “Permitir que el Comité del CEDAW examine sus esfuerzos para aplicar el tratado informando al organismo a intervalos regulares”, por lo tanto, más allá de cumplir con dos de los grandes objetivos de la Convención:
- Eliminar toda forma de discriminación contra la mujer en todos los ámbitos de la vida.
- Garantizar el pleno desarrollo y avance de las mujeres para que puedan ejercer y disfrutar de sus derechos humanos y libertades fundamentales de la misma manera que los hombres.
Los Estados Parte también han de presentar informes periódicos sobre la aplicación que están realizando de los derechos de la Convención. El CEDAW se reúne para analizar estos documentos y como respuesta, plantea una serie de preocupaciones y recomendaciones en forma de observaciones finales.
Más allá de la comunicación regular con los Estados Parte, el CEDAW también cuenta con un Protocolo Facultativo que regula el procedimiento de presentación de comunicaciones de personas individuales o colectivos que denuncian vulneraciones de los derechos de la mujer y el inicio de consultas de oficio cuando se detecten negligencias graves o violaciones de dichos derechos.
El Comité se reúne dos veces al año en Nueva York para hacer el seguimiento pertinente, así como para generar debates y dictar recomendaciones generales que contribuyan a la igualdad real de mujeres y hombres.
¿Por qué es importante el CEDAW?
El CEDAW es importante porque es el instrumento internacional vinculante más relevante en cuanto a los derechos de las mujeres a nivel mundial. Contribuye a mejorar las vidas de las mujeres y niñas en todo el mundo, con una potestad relevante con capacidad de señalar a países en sus políticas públicas y en su aplicación de la legislación vigente en materia de igualdad. Es un órgano vinculado a las Naciones Unidas lo que facilita su posicionamiento, su reputación y sus competencias. Actualmente son 189 países que han ratificado el tratado.
Supervisa el cumplimiento de la Convención en los Estados Parte, lo que implica vigilar la documentación y políticas de estos países en materia de igualdad. El CEDAW recuerda los compromisos, emite recomendaciones y acompaña la situación de la mujer en estos territorios.
Es el único órgano que da respuesta a violaciones y denuncias de los derechos de las mujeres a nivel global. Gracias a su Protocolo Facultativo, personas individuales o colectivos pueden presentar denuncias para que sean investigadas por el CEDAW y puedan emitir recomendaciones para remediarlas.
Las personas expertas que conforman el Comité incluyen algunas de las figuras más relevantes a nivel internacional en derechos humanos y derechos de la mujer. Son perfiles profesionales de carácter independiente con una pluralidad cultural y geográfica. Sus campos profesionales incluyen áreas del conocimiento diversas como estudios de género, sociología, psicología, relaciones laborales o salud pública entre otros, lo que les permite tener una perspectiva intersectorial y un enfoque global.
Establece estándares internacionales en la lucha hacia la igualdad real entre mujeres y hombres. A través de sus “recomendaciones generales” presentan soluciones a problemáticas que afectan a mujeres y niñas a nivel internacional. Actualmente existen 40 recomendaciones generales entre las que encontramos asuntos vinculados a la igualdad laboral como la recomendación nº 26 sobre las trabajadoras migratorias, la nº 23 sobre la vida política y pública de las mujeres o la nº 13 Igual remuneración por trabajo de igual valor.

En definitiva, el CEDAW es el organismo de máxima relevancia a nivel internacional para salvaguardar los derechos de las mujeres. El Comité atiende a la igualdad desde una perspectiva global y a las diferentes esferas de la vida de las mujeres, asegurando que los Estados Parte cumplan sus obligaciones en materia de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, así como en la vida pública y privada. A nivel laboral, el CEDAW es relevante porque su carácter transversal le permite denunciar situaciones discriminatorias para las mujeres en el lugar de trabajo, así como dictar recomendaciones que puedan generar cambios en las legislaciones laborales en todo el mundo, para mejorar la posición de las mujeres trabajadoras.